Novasinergia 2026, 9(2), 196-213. https://doi.org/10.37135/ns.01.18.10 http://novasinergia.unach.edu.ec
Artículo de Investigación
Evaluación experimental de la respuesta térmica superficial de sistemas de
conexión en circuitos monofásicos de baja tensión
Experimental evaluation of the surface thermal response of connection systems in low-
voltage single-phase circuits
Rubén Darío Tirira Chulde1, Lenin Ramiro Merino Villegas1, Gregory Said Alarcon Cepeda1
1Instituto Superior Universitario Sucre, Quito, Ecuador, 170128;
lmerino@tecnologicosucre.edu.ec; alarcon.cepedagregory@gmail.com
*Correspondencia: dtirira@tecnologicosucre.edu.ec
Citación: Tirira, R.; Merino, L. &
Alarcon, G., (2026). Evaluación
experimental de la respuesta térmica
superficial de sistemas de conexión
en circuitos monofásicos de baja
tensión. Novasinergia. 9(2). 196-213.
https://doi.org/10.37135/ns.01.18.10
Recibido: 28 mayo 2026
Aceptado: 24 junio 2026
Publicado: 08 julio 2026
Novasinergia
ISSN: 2631-2654
Resumen: Este estudio evaluó experimentalmente la respuesta térmica
superficial de sistemas de conexión empleados en circuitos monofásicos de
baja tensión con cargas progresivas. Se analizaron conectores de palanca de
dos vías y un empalme de derivación por torsión, instalados en un circuito
de 127 V con conductor de cobre calibre 12 AWG. La temperatura
superficial del punto de unión y del conductor adyacente se registró
mediante termografía infrarroja durante 120 min por condición. El análisis
consideró la evolución temporal de la temperatura, la elevación térmica
respecto del estado inicial y la propagación superficial del calentamiento
hacia el conductor. Los resultados evidenciaron respuestas térmicas
diferenciadas aún bajo condiciones eléctricas equivalentes. Los conectores
221-682 y 221-412 presentaron las menores elevaciones térmicas y una
propagación más contenida hacia el conductor. El P04-2P mostró una
respuesta intermedia, mientras que el empalme de derivación alcanzó una
condición intermedia alta. En contraste, el conector genérico regist la
condición más crítica, con una temperatura final de 85,1 °C en la condición
de mayor carga. Se concluye que la continuidad eléctrica inicial no
garantiza un desempeño térmico equivalente entre métodos de unión; por
ello, la evaluación debe considerar la temperatura máxima, la evolución
temporal, la elevación térmica y la propagación hacia el conductor.
Palabras clave: Baja tensión, Calentamiento localizado, Conectores
eléctricos, Elevación térmica, Empalme eléctrico, Calentamiento localizado,
Termografía infrarroja.
Copyright: 2026 derechos otorgados por
los autores a Novasinergia.
Este es un artículo de acceso abierto
distribuido bajo los términos y
condiciones de una licencia de Creative
Commons Attribution (CC BY NC).
(http://creativecommons.org/licenses/by-
nc/4.0/).
Abstract: This study experimentally evaluated the surface thermal response of
connection systems used in low-voltage single-phase circuits with progressive
loads. Two-way lever connectors and a twisted branch splice were analyzed in a
127 V circuit using 12 AWG copper conductors. The surface temperatures of the
connection point and the adjacent conductor were recorded using infrared
thermography for 120 min under each condition. The analysis considered the
temporal evolution of temperature, the thermal rise relative to the initial state, and
the surface propagation of heat toward the conductor. The results showed
differentiated thermal responses even under equivalent electrical conditions. The
221-682 and 221-412 connectors exhibited the lowest thermal rises and more
limited heat propagation toward the conductor. The P04-2P showed an
intermediate response, whereas the twisted branch splice reached an intermediate-
high condition. In contrast, the generic connector exhibited the most critical
behavior, reaching a final temperature of 85.1 °C under the highest load. It is
concluded that initial electrical continuity does not guarantee equivalent thermal
performance among connection methods; therefore, the evaluation should consider
maximum temperature, temporal evolution, thermal rise, and heat propagation
toward the conductor.
Keywords: Low voltage, Localized heating, Electrical connectors, Thermal rise,
Electrical splice, Infrared thermography.
Novasinergia 2026, 9(2), 196-213 197
1. Introducción
En las instalaciones eléctricas de baja tensión, la continuidad del circuito no depende
únicamente de los conductores, sino también de las uniones empleadas para alimentar
cargas, adaptar recorridos e integrar dispositivos de maniobra, control o protección. Estas
uniones pueden ejecutarse mediante empalmes, terminales, bornes o conectores, según la
sección del conductor, el nivel de tensión, la aplicación y las condiciones de montaje.
Aunque la selección del conductor y de los dispositivos de protección se apoya en marcos
técnicos normalizados, el desempeño operativo también depende de la calidad física del
contacto eléctrico, de la compatibilidad entre conductor y sistema de unión, y de las
condiciones de sujeción. En este contexto, normas como IEC 60998-2-2:2002 e IEC 60999-
1:1999 establecen requisitos para dispositivos de conexión y unidades de apriete en circuitos
de baja tensión, mientras que IEC 60228:2023 contextualiza la especificación de los
conductores empleados en instalaciones eléctricas [1][3].
Los métodos de unión no establecen el contacto eléctrico de la misma forma. Los conectores
de palanca incorporan un mecanismo de sujeción definido, mientras que el empalme
depende de la preparación manual del conductor, la longitud efectiva de contacto, la presión
generada por la torsión y el aislamiento posterior. Esta diferencia constructiva es relevante
porque la presión de contacto, el área efectiva de conducción, el estado superficial de los
conductores, la geometría de la unión y las propiedades de los materiales pueden modificar
la resistencia local y, en consecuencia, la generación de calor por efecto Joule. Estudios
recientes sobre contactos eléctricos y conectores han demostrado que el comportamiento
térmico depende de la interacción entre variables eléctricas, térmicas y mecánicas,
especialmente cuando la resistencia de contacto aumenta o la distribución de presión no es
uniforme [4][8].
El calentamiento localizado en una unión eléctrica no siempre produce una falla inmediata,
pero puede modificar la estabilidad térmica del conjunto y acelerar procesos de
degradación. El aumento progresivo de la resistencia de contacto se asocia con pérdida de
calidad del contacto, incremento de temperatura y reducción de vida útil del componente.
En conectores de potencia, la resistencia eléctrica y la temperatura se han utilizado como
indicadores de condición operativa, estimación de vida útil remanente y diagnóstico
predictivo. Por ello, la evaluación de una unión no debe limitarse a su continuidad inicial,
sino considerar su evolución térmica superficial durante operación sostenida [9][15].
La termografía infrarroja permite evaluar este comportamiento mediante la identificación
de calentamientos superficiales sin intervenir directamente el circuito durante la operación.
Su aplicación en equipos eléctricos ha sido documentada para inspección, diagnóstico y
monitoreo de condición, siempre que se controlen factores como emisividad, distancia de
medición, orientación de captura, carga aplicada y naturaleza superficial de la lectura
térmica. Además, [16] y [17] respaldan la necesidad de controlar la emisividad y aplicar
criterios adecuados en la inspección termográfica de equipos eléctricos y mecánicos. Sin
embargo, la inspección termográfica no sustituye los ensayos normativos de certificación;
por tanto, sus resultados deben interpretarse como evidencia comparativa de temperatura
Novasinergia 2026, 9(2), 196-213 198
superficial bajo condiciones controladas, no como validación universal del desempeño de
un componente [16][21].
En este contexto, el objetivo de este estudio es evaluar experimentalmente la respuesta
térmica superficial de conectores de palanca y empalmes por torsión en un circuito
monofásico de baja tensión. El análisis compara la evolución térmica de las uniones bajo
condiciones controladas de operación, considerando la corriente circulante, el tiempo de
funcionamiento y la propagación de temperatura hacia el conductor. Esta comparación se
orienta a una brecha aplicada poco documentada: la evaluación directa, bajo una misma
configuración de ensayo, de conectores comerciales, conectores sin certificación verificable
y empalmes manuales empleados en circuitos de baja tensión. A partir de esta evaluación
se establecen criterios comparativos para diferenciar comportamientos térmicos estables,
intermedios y críticos, sin limitar el análisis a la temperatura máxima registrada ni asumir
mediciones internas del contacto eléctrico.
2. Metodología
2.1. Configuración del circuito experimental
El ensayo se desarrolló en un módulo experimental de instalaciones eléctricas
residenciales, diseñado para reproducir un circuito monofásico de baja tensión. La
alimentación se tomó desde un tablero de distribución del laboratorio, con tensión nominal
fase-neutro de 127 V y frecuencia de 60 Hz. El circuito se implementó con conductores de
cobre calibre 12 AWG y cargas conectadas en paralelo, de modo que el incremento
progresivo de demanda pudiera realizarse sin modificar la arquitectura principal del
montaje. La distancia aproximada entre el punto de alimentación y la unión evaluada fue
de 3 m, manteniéndose la misma disposición física durante las condiciones de ensayo. El
sistema de unión evaluado se instaló entre la alimentación proveniente del tablero y el
circuito de cargas, tanto en el conductor de fase como en el conductor neutro. En cada caso,
una vía recibió el conductor de alimentación y la otra se conectó al conductor de salida hacia
las cargas. Esta configuración permitió comparar conectores de palanca y empalmes bajo
condiciones equivalentes de operación, conservando constante la arquitectura eléctrica del
circuito activo fase-neutro.
Para precisar la disposición física del ensayo, la Figura 1 presenta el esquema general del
montaje experimental empleado. La representación se limita al circuito activo fase-neutro
utilizado para alimentar las uniones evaluadas y el banco de cargas, sin incorporar
elementos ajenos a las variables analizadas. La unión bajo estudio se ubicó entre la
alimentación proveniente del tablero y el banco de cargas, con puntos de referencia térmica
en la propia unión, a 2 cm y a 10 cm aguas abajo sobre el conductor. Esta disposición
permitió mantener una arquitectura común para todos los conectores y el empalme
evaluado.
Novasinergia 2026, 9(2), 196-213 199
Figura 1. Esquema del montaje experimental monofásico empleado para la evaluación térmica de las uniones.
El esquema diferencia tres zonas funcionales del montaje: alimentación desde tablero, zona
de ensayo y banco de cargas. En la zona de ensayo se ubila unión evaluada en fase y
neutro, manteniendo los mismos puntos de medición superficial para cada condición
experimental. El banco de cargas se conformó por grupos de iluminación y una carga
resistiva externa de 1400 W. Esta última se conectó mediante tomacorriente y extensión, y
se ubicó fuera del área inmediata de medición para reducir la influencia térmica directa del
calefactor sobre las lecturas termográficas de la unión. Por tanto, la carga resistiva
contribuyó al incremento de corriente del circuito, pero no actuó como fuente de
calentamiento próxima al punto medido.
2.2. Uniones evaluadas
La comparación experimental consideró cuatro conectores de palanca de dos vías y
un empalme de derivación por torsión de conductores. Los conectores fueron caracterizados
mediante los parámetros técnicos disponibles, mientras que el empalme se trató como una
condición experimental independiente, debido a que no corresponde a un componente
comercial con valores nominales equivalentes de tensión, corriente, temperatura máxima,
dimensiones o certificaciones declaradas. Para los conectores con documentación técnica
disponible se emplearon fichas del fabricante o información comercial del producto; en el
caso del conector genérico, los datos se consideraron únicamente descriptivos, por no contar
con ficha técnica certificada ni documentación normativa verificable. Las características
técnicas de los conectores evaluados se presentan en la Tabla 1. Para los modelos 221-682 y
221-412 se utilizaron fichas del fabricante [22], [23]; para los conectores P04-2P y genérico,
los datos se consideraron a partir de la información comercial o rotulado del producto. El
empalme de derivación por torsión se incluyó como referencia comparativa debido a su uso
en instalaciones de baja tensión y a que su desempeño depende de la preparación del
conductor, la longitud efectiva de contacto, la presión generada por la torsión, la
uniformidad geométrica y el aislamiento aplicado.
Novasinergia 2026, 9(2), 196-213 200
Tabla 1. Características técnicas de los conectores evaluados.
Parámetro
221-682
221-412
P04-2P
Genérico
Puntos de
conexión
2
2
2
2
Tecnología de
conexión
Cage Clamp
Cage Clamp
Palanca
Palanca
Conductores
admisibles
Rígido,
semirrígido,
flexible
Rígido,
semirrígido,
flexible
Rígido, trenzado,
flexible
Rígido, trenzado,
flexible
Sección admisible
0,5–6 mm²
0,14–4 m
0,2–4 mm²
0,5–4 mm²
Equivalencia
AWG
20–10 AWG
24–12 AWG
24–12 AWG
20–12 AWG
Longitud de
pelado
12–14 mm
11 mm
13 mm
14 mm
Tensión asignada
450 V
440 V
400 V
250 V
Corriente asignada
41 A
25 A
25 A
25 A
Temperatura
máxima
105 °C
85 °C
95 °C
85 °C
Material de
aislamiento
Policarbonato
Policarbonato
Polímero
translúcido
Polímero
translúcido
Inflamabilidad
UL 94 V-2
UL 94 V-2
UL 94 V-2
UL 94 HB
Dimensiones
16,0 × 10,1 × 21,1
mm
13,2 × 8,4 × 18,6
mm
13,5 × 8,5 × 19,0
mm
17,5 × 10,5 × 13,0
mm
Certificación
declarada
ATEX, IECEx,
RoHS
RoHS
CQC, RoHS,
REACH
Sin certificación
verificable
2.3. Condiciones de carga y operación
El circuito experimental se sometió a cuatro niveles de potencia instalada nominal,
correspondientes a 600 W, 1400 W, 2000 W y 2400 W. Estos escalones se establecieron
mediante la combinación de cargas de iluminación y una carga resistiva externa. El escalón
de 600 W se obtuvo mediante el grupo de iluminación A, conformado por cuatro lámparas
de 150 W. El escalón de 1400 W correspondió a un calefactor eléctrico utilizado como carga
resistiva externa, operado en su nivel máximo de funcionamiento según el rotulado del
equipo. El escalón de 2000 W se obtuvo mediante la conexión simultánea del grupo de
Novasinergia 2026, 9(2), 196-213 201
iluminación A y la carga resistiva externa. Finalmente, el escalón de 2400 W se alcanzó
mediante la conexión conjunta del grupo de iluminación A, el grupo de iluminación B y la
carga resistiva externa; el grupo de iluminación B estuvo conformado por dos lámparas de
150 W y una lámpara de 100 W. La potencia de cada condición se determinó a partir de la
suma de las potencias nominales de las cargas conectadas, mientras que la condición
eléctrica de operación se verificó mediante la medición de corriente en fase y neutro.
La carga resistiva externa se conectó mediante una extensión y se ubicó fuera de la zona
inmediata de medición termográfica, con el fin de reducir la influencia térmica directa del
calefactor sobre las lecturas realizadas en las uniones. Esta disposición permitió utilizar el
calefactor como elemento de incremento de corriente del circuito, sin introducir una fuente
de calor próxima al punto de medición. Cada condición de carga se aplicó durante 120 min
continuos en un circuito monofásico de baja tensión con conductor de cobre calibre 12 AWG,
manteniendo constantes la configuración del circuito, la disposición de las uniones y el
intervalo de registro.
2.4. Variables medidas e instrumentación
El seguimiento térmico se realizó con una cámara termográfica Fluke TiS20+ MAX 9
Hz, utilizada para registrar la temperatura superficial aparente en el punto de unión y en el
conductor asociado. Para mantener condiciones de captura comparables, se empleó una
emisividad de 0,95, una distancia de observación entre 0,50 m y 0,60 m, y una orientación
próxima a la perpendicular respecto de la superficie evaluada. Estos parámetros fueron
definidos considerando que la termografía infrarroja registra radiación superficial emitida
por el objeto y no la temperatura interna del contacto eléctrico. De acuerdo con la ficha
técnica del equipo, la cámara dispone de corrección de emisividad en pantalla y exactitud
de ±2 °C o ±2 %, por lo que los resultados se interpretaron como mediciones superficiales
comparativas [24].
Las variables térmicas consideradas fueron la temperatura del punto de unión, la
temperatura del conductor a 2 cm y la temperatura del conductor a 10 cm. Esta selección
permitió diferenciar el calentamiento localizado en la conexión respecto de la propagación
térmica hacia el conductor. Como control eléctrico se midieron la corriente de fase y la
corriente de neutro. Estas mediciones se realizaron mediante una pinza amperimétrica
Fluke 323 True-RMS, empleada para confirmar la equivalencia eléctrica entre ensayos y no
como variable principal de desempeño térmico. De forma complementaria, se utilizó un
termómetro infrarrojo Fluke 62 MAX para comprobaciones puntuales de temperatura
superficial durante el montaje; sin embargo, el registro térmico empleado en el análisis
comparativo correspondió a la cámara termográfica.
2.5. Procedimiento experimental
El procedimiento se desarrolló de forma secuencial para cada unión evaluada y para
cada escalón de carga. Una vez instalado el sistema de conexión correspondiente, se verificó
la continuidad del circuito y se aplicó el nivel de potencia definido para la condición de
ensayo. Antes de energizar cada prueba se registró la temperatura inicial de la unión,
utilizada posteriormente como referencia para calcular la elevación térmica. El registro
Novasinergia 2026, 9(2), 196-213 202
térmico y eléctrico inició en t = 0 y continuó en intervalos de 10 min hasta completar 120 min
de operación sostenida. Al finalizar cada ensayo, el circuito se desenergizó y el montaje
permaneció en reposo durante 24 h antes de iniciar una nueva condición de prueba. Se
realizó un ensayo por día, con el fin de reducir la influencia del calentamiento residual y
mantener condiciones iniciales comparables. Antes de cada prueba se regist la
temperatura ambiente y la temperatura inicial de la unión, verificando que ambas se
mantuvieran en valores próximos al inicio de cada jornada experimental. La misma
secuencia se aplicó a todos los conectores y al empalme de derivación por torsión,
conservando los mismos intervalos de registro y duración de ensayo.
El empalme de derivación por torsión se preparó mediante un procedimiento controlado de
laboratorio, ejecutado por la misma persona en todas las condiciones de ensayo. Los
conductores fueron pelados, entrelazados mediante herramienta manual y aislados
posteriormente, sin empleo de soldadura ni elemento conector adicional. Debido a la
dependencia del método respecto de la ejecución manual, el empalme se consideró una
condición experimental independiente y no un componente con parámetros nominales
equivalentes a los conectores comerciales.
2.6. Tratamiento y análisis de datos
Los datos se organizaron según la unión evaluada, el escalón de carga y el tiempo de
operación. El análisis se centró en la evolución térmica del punto de unión, la propagación
de temperatura hacia el conductor y la comparación relativa entre métodos de conexión. La
elevación térmica se calculó mediante la expresión ΔT = T120 T0, donde T120 corresponde
a la temperatura registrada al final del ensayo y T0 a la temperatura inicial de la misma
condición. La tasa media de calentamiento se obtuvo como ΔT/120 min, por lo que se utilizó
como indicador global del incremento térmico durante el periodo completo de operación y
no como pendiente instantánea del proceso.
Para analizar la distribución espacial de temperatura se calcularon los gradientes entre el
punto de unión y el conductor a 2 cm y 10 cm. Estos gradientes se determinaron como ΔT
unión–2 cm = Tunión T2 cm y ΔT unión–10 cm = Tunión T10 cm, considerando los
valores registrados al minuto 120 bajo la condición de mayor carga. Los indicadores
obtenidos se interpretaron como variables comparativas de severidad térmica superficial,
no como mediciones directas de flujo de calor ni de temperatura interna del contacto, en
concordancia con el uso de termografía infrarroja como técnica de inspección superficial en
sistemas eléctricos.
Cada condición experimental se ejecutó una sola vez, sin réplicas independientes por tipo
de unión y escalón de carga; por esta razón, el análisis se planteó como una comparación
experimental controlada entre sistemas de conexión bajo la configuración ensayada, sin
estimación de dispersión estadística ni inferencia sobre reproducibilidad intermontaje.
Aunque el análisis relaciona la condición eléctrica de operación con la respuesta térmica de
las uniones, el estudio no incorporó mediciones directas de resistencia de contacto ni caída
de tensión localizada en cada sistema de conexión. Por tanto, las diferencias térmicas
observadas se interpretaron como evidencia comparativa indirecta del desempeño eléctrico
local, no como una cuantificación directa de las pérdidas internas por contacto.
Novasinergia 2026, 9(2), 196-213 203
3. Resultados
3.1. Verificación eléctrica de las condiciones de ensayo
Previamente al análisis térmico, se verificó la condición eléctrica de los ensayos
mediante los registros de corriente en fase y neutro. Como se presenta en la Tabla 2, los
niveles de corriente aumentaron de acuerdo con la potencia instalada, con valores
aproximados de 4,7 A, 11,0 A, 15,8 A y 19,0 A para 600 W, 1400 W, 2000 W y 2400 W,
respectivamente. Esta correspondencia confirmó que las uniones fueron evaluadas bajo
niveles crecientes y comparables de exigencia eléctrica.
Tabla 2. Resumen eléctrico de las condiciones de ensayo.
Potencia instalada (W)
Corriente de fase (A)
600
4,7
1400
10,9–11,0
2000
15,7–15,8
2400
18,9–19,0
Como se observa en la Tabla 2, la corriente de fase y la corriente de neutro se mantuvieron
en rangos equivalentes para cada escalón de carga. Los rangos indicados corresponden a
variaciones observadas durante el registro experimental y al redondeo de lectura del
instrumento; no representan escalones de carga distintos. En consecuencia, las diferencias
de temperatura analizadas en las secciones siguientes se interpretan principalmente en
función del comportamiento térmico superficial de cada sistema de conexión bajo
condiciones eléctricas comparables.
3.2. Indicadores térmicos del punto de unión
Una vez verificada la condición eléctrica de los ensayos, se evaluó la respuesta
térmica del punto de unión para cada sistema de conexión. La Tabla 3 presenta la
temperatura inicial, la temperatura registrada al minuto 120, la elevación térmica y la tasa
media de calentamiento para los cuatro niveles de potencia instalada. Estos indicadores
permiten comparar el calentamiento desarrollado durante operación sostenida sin limitar el
análisis a la temperatura absoluta registrada al cierre de la prueba.
Novasinergia 2026, 9(2), 196-213 204
Tabla 3. Indicadores térmicos del punto de unión.
Unión
evaluada
Potencia
instalada (W)
Temperatura
inicial (°C)
Temperatura
final (°C)
Elevación
térmica, ΔT
(°C)
Tasa media
(°C/min)
221-682
600
17,7
20,9
3,2
0,027
221-682
1400
17,9
23,4
5,5
0,046
221-682
2000
18,0
26,1
8,1
0,068
221-682
2400
18,1
28,1
10,0
0,083
221-412
600
17,9
22,6
4,7
0,039
221-412
1400
18,1
26,1
8,0
0,067
221-412
2000
18,3
28,9
10,6
0,088
221-412
2400
18,5
31,4
12,9
0,108
P04-2P
600
17,9
24,7
6,8
0,057
P04-2P
1400
18,2
29,6
11,4
0,095
P04-2P
2000
18,4
34,0
15,6
0,130
P04-2P
2400
18,6
37,6
19,0
0,158
Empalme
600
18,0
26,8
8,8
0,073
Empalme
1400
18,2
34,4
16,2
0,135
Empalme
2000
18,5
41,3
22,8
0,190
Empalme
2400
18,8
49,5
30,7
0,256
Genérico
600
18,2
37,0
18,8
0,157
Genérico
1400
18,5
48,6
30,1
0,251
Genérico
2000
18,8
66,1
47,3
0,394
Genérico
2400
19,0
85,1
66,1
0,551
Como se observa en la Tabla 3, los conectores 221-682 y 221-412 presentaron las menores
elevaciones térmicas bajo 2400 W, con ΔT = 10,0 °C y ΔT = 12,9 °C, respectivamente. El P04-
2P mostró una respuesta intermedia, con ΔT = 19,0 °C, mientras que el empalme de
derivación alcanzó ΔT = 30,7 °C y se ubicó en una condición intermedia alta. En contraste,
el conector genérico concentró la respuesta térmica más severa, con una temperatura final
de 85,1 °C y ΔT = 66,1 °C. Este resultado no demuestra fusión del conductor ni del elemento
metálico de contacto; sin embargo, evidencia una condición térmica crítica bajo las
condiciones de operación aplicadas, especialmente porque la temperatura superficial final
alcanzó prácticamente el valor máximo declarado para el componente. A partir de los
indicadores de la Tabla 3, la Figura 2 organiza la elevación térmica del punto de unión según
el sistema de conexión y la potencia instalada. Esta representación permite identificar la
distribución relativa del calentamiento y comparar, en una sola lectura, la respuesta de las
uniones evaluadas al minuto 120.
Novasinergia 2026, 9(2), 196-213 205
Figura 2. Mapa comparativo de elevación térmica del punto de unión al minuto 120.
La Figura 2 evidencia que la elevación térmica no se distribuyó de forma equivalente entre
los sistemas de conexión. Los conectores 221-682 y 221-412 concentraron los menores valores
de ΔT, mientras que el P04-2P y el empalme de derivación ocuparon niveles
progresivamente mayores. El conector genérico presentó la condición más severa,
especialmente bajo 2000 W y 2400 W, lo que confirma que la diferencia entre sistemas no se
limitó a una variación puntual, sino a una separación térmica consistente frente al
incremento de carga.
Figura 3. Elevación térmica del punto de unión en función de la potencia instalada.
La Figura 3 confirma que la sensibilidad térmica frente al incremento de potencia fue
distinta para cada sistema evaluado. Los conectores 221-682 y 221-412 mantuvieron una
pendiente térmica contenida, con elevaciones finales inferiores a 13 °C bajo 2400 W. El P04-
Novasinergia 2026, 9(2), 196-213 206
2P alcanzó una respuesta intermedia, mientras que el empalme de derivación mostró una
mayor sensibilidad térmica frente al incremento de carga. La separación más marcada
correspondió al conector genérico, cuya elevación térmica aumentó de forma s
pronunciada y alcanzó ΔT = 66,1 °C bajo la condición de mayor exigencia.
3.3. Propagación térmica hacia el conductor
A partir de los registros al minuto 120, se analizó la distribución espacial de
temperatura entre el punto de unión y el conductor bajo la condición de 2400 W. Este escalón
corresponde al mayor nivel de exigencia eléctrica del ensayo y permite diferenciar con
mayor claridad la concentración térmica en cada sistema de conexión. La Tabla 4 presenta
la temperatura superficial del punto de unión, las temperaturas del conductor a 2 cm y 10
cm, y los gradientes calculados entre la unión y cada punto de medición. Estos gradientes
se interpretan como diferencias térmicas espaciales entre la zona de conexión y el conductor
adyacente, no como mediciones directas de flujo de calor. Esta precisión es necesaria porque
el análisis busca comparar la concentración relativa de temperatura alrededor de cada
sistema de unión, sin asumir una cuantificación directa de transferencia térmica.
Tabla 4. Gradientes térmicos entre el punto de unión y el conductor bajo la condición de 2400 W.
Unión
evaluada
Temperatura
de unión (°C)
Temperatura
a 2 cm (°C)
Temperatura
a 10 cm (°C)
Gradiente unión
2 cm (°C)
Gradiente unión
10 cm (°C)
221-682
28,1
23,6
21,8
4,5
6,3
221-412
31,4
26,0
23,2
5,4
8,2
P04-2P
37,6
28,7
25,4
8,9
12,2
Empalme
49,5
34,7
28,7
14,8
20,8
Genérico
85,1
52,7
39,9
32,4
45,2
Como se observa en la Tabla 4, los gradientes térmicos bajo 2400 W confirmaron la jerarquía
identificada en el punto de unión. Los conectores 221-682 y 221-412 presentaron los menores
gradientes unión10 cm, con 6,3 °C y 8,2 °C, respectivamente; el P04-2P alcanzó 12,2 °C y el
empalme de derivación aumentó a 20,8 °C. En contraste, el conector genérico registró el
mayor gradiente espacial, con 45,2 °C entre la unión y el conductor a 10 cm. Esta diferencia
indica una concentración térmica más severa alrededor del punto de conexión, sin que ello
deba interpretarse como una medición directa de flujo de calor. En conjunto, la Tabla 4 y la
Figura 4 muestran que los sistemas con mayor temperatura en la unión también presentaron
mayor diferencia térmica respecto del conductor adyacente. Esta lectura espacial
complementa el análisis de elevación térmica, porque permite verificar que la condición
crítica del conector genérico no se limitó al punto de unión, sino que también se manifestó
en una mayor propagación superficial de temperatura hacia el conductor.
Novasinergia 2026, 9(2), 196-213 207
Figura 4. Gradientes térmicos entre el punto de unión y el conductor bajo la condición de 2400 W.
3.4. Comparación integral de desempeño térmico superficial
A partir de la elevación térmica del punto de unión, la tasa media de calentamiento
y el gradiente térmico unión10 cm, se estableció una comparación integral del desempeño
térmico superficial bajo la condición de 2400 W. La clasificación se definió de forma relativa
dentro del conjunto experimental, considerando simultáneamente la magnitud del
calentamiento, la velocidad media de incremento térmico y la concentración espacial de
temperatura hacia el conductor. Esta clasificación no corresponde a un criterio normativo
de aceptación o rechazo, sino a una jerarquía comparativa bajo la condición de mayor
exigencia eléctrica del ensayo.
Tabla 5. Comparación integral de desempeño térmico superficial bajo la condición de 2400 W.
Unión evaluada
Temperatura
final (°C)
Elevación
térmica, ΔT (°C)
Tasa media
(°C/min)
Gradiente unión–
10 cm (°C)
221-682
28,1
10,0
0,083
6,3
221-412
31,4
12,9
0,108
8,2
P04-2P
37,6
19,0
0,158
12,2
Empalme
49,5
30,7
0,256
20,8
Genérico
85,1
66,1
0,551
45,2
La Tabla 5 sintetiza el desempeño térmico superficial bajo 2400 W mediante tres indicadores
complementarios. Los conectores 221-682 y 221-412 se ubicaron en la condición más estable
del conjunto experimental, debido a sus menores elevaciones térmicas, tasas medias de
calentamiento y gradientes hacia el conductor. El P04-2P presentó una respuesta intermedia,
mientras que el empalme de derivación se ubicó en una condición intermedia alta. El
conector genérico concentró la condición crítica, debido a que combinó la mayor
temperatura final, la mayor elevación térmica, la mayor tasa media de calentamiento y el
mayor gradiente espacial hacia el conductor.
Novasinergia 2026, 9(2), 196-213 208
3.5. Evolución temporal bajo la condición de mayor exigencia
Para complementar la comparación integral, se analizó la evolución temporal de la
elevación térmica del punto de unión bajo la condición de 2400 W. Este nivel de carga
corresponde al mayor escalón de potencia instalada y permite observar cómo se desarrolló
el calentamiento durante los 120 min de operación sostenida. A diferencia de las
comparaciones basadas únicamente en el valor final, la evolución temporal permite
identificar si la separación entre sistemas apareció de forma progresiva o si se acentuó hacia
el cierre del ensayo. La Figura 5 presenta la evolución de ΔT(t) para cada sistema de
conexión durante los 120 min de operación bajo 2400 W. Los registros temporales completos
se organizaron en la base de datos experimental del estudio; en el cuerpo del manuscrito se
presenta la evolución temporal de la condición de mayor exigencia para evitar redundancia
tabular.
Figura 5. Evolución temporal de la elevación térmica del punto de unión bajo la condición de 2400 W.
La Figura 5 muestra que los conectores 221-682 y 221-412 mantuvieron trayectorias de bajo
incremento durante los 120 min de operación, con elevaciones finales de 10,0 °C y 12,9 °C,
respectivamente. El P04-2P alcanzó 19,0 °C y el empalme de derivación llegó a 30,7 °C, sin
cambios abruptos entre intervalos de medición. En contraste, el conector genérico presentó
la trayectoria más severa, con una elevación final de 66,1 °C y una temperatura superficial
de 85,1 °C al minuto 120. Esta respuesta no demuestra fusión del conductor ni del elemento
metálico de contacto, pero representa una condición térmica desfavorable para operación
sostenida bajo las condiciones ensayadas, debido a que la temperatura final alcanzó
prácticamente la temperatura máxima declarada para el componente aun cuando la
corriente aproximada de 19 A se mantuvo por debajo de su corriente asignada declarada de
25 A.
Novasinergia 2026, 9(2), 196-213 209
4. Discusión
Los resultados obtenidos evidencian que la respuesta térmica superficial de una
unión en circuitos monofásicos de baja tensión no puede explicarse únicamente por la
magnitud de la corriente circulante. Aunque los ensayos se realizaron bajo niveles de carga
crecientes y eléctricamente comparables, las elevaciones térmicas fueron marcadamente
distintas entre los sistemas de conexión evaluados. Esta diferencia indica que el
calentamiento estuvo condicionado por la forma en que cada unión estableció el contacto
eléctrico, la presión efectiva sobre el conductor, la geometría del área de contacto, la
resistencia local y la capacidad del conjunto para disipar calor. No obstante, estos
mecanismos deben interpretarse como explicación técnica probable, debido a que el estudio
no incorporó mediciones directas de resistencia de contacto ni caída de tensión localizada.
Los conectores 221-682 y 221-412 mantuvieron el comportamiento térmico más estable del
conjunto experimental, con menores elevaciones térmicas, menores tasas medias de
calentamiento y gradientes espaciales más bajos hacia el conductor. La diferencia entre
ambos modelos fue moderada, aunque el 221-682 presentó una respuesta más contenida
bajo la condición de mayor exigencia. Esta diferencia puede relacionarse con su mayor
sección admisible y corriente asignada declarada; sin embargo, no debe interpretarse como
una certificación de desempeño, debido a que el ensayo no reproduce un procedimiento
normativo completo de validación de conectores. Además, aunque el 221-412 posee una
temperatura máxima declarada menor que la del 221-682, su temperatura superficial final
bajo 2400 W fue de 31,4 °C, por lo que se mantuvo ampliamente por debajo de ese valor
nominal en la configuración ensayada. En comparación, el P04-2P se ubicó en una condición
intermedia, lo que sugiere una mayor concentración térmica relativa frente a los modelos
WAGO evaluados.
El empalme de derivación presentó una respuesta térmica superior a la del P04-2P y se ubicó
en una condición intermedia alta dentro del conjunto experimental. Este resultado debe
interpretarse considerando que el empalme por torsión depende directamente de la
ejecución manual de la unión, incluyendo la preparación del conductor, la longitud efectiva
de contacto, la presión generada por la torsión, la uniformidad geométrica y el aislamiento
aplicado. En consecuencia, el empalme evaluado no puede considerarse un componente con
parámetros nominales equivalentes a los conectores comerciales, sino una condición de
montaje cuyo desempeño térmico puede variar con la técnica de preparación. Bajo esta
delimitación, los resultados respaldan la necesidad de evaluar este tipo de unión no solo
por continuidad eléctrica inicial, sino por su evolución térmica bajo carga sostenida.
El conector genérico concentró la condición térmica más desfavorable del estudio. Bajo 2400
W, su trayectoria se separó de forma marcada del resto de sistemas y alcanzó una
temperatura superficial final de 85,1 °C, con una elevación térmica de 66,1 °C. Esta condición
ocurrió con una corriente aproximada de 19 A, inferior a la corriente asignada declarada de
25 A para el componente, y con una temperatura final prácticamente equivalente a su
temperatura máxima declarada de 85 °C. Por tanto, el resultado no debe interpretarse como
una condición de sobrecorriente respecto del valor declarado, sino como una respuesta
térmica desfavorable bajo la configuración evaluada. Debido a que no se midió resistencia
Novasinergia 2026, 9(2), 196-213 210
de contacto, caída de tensión localizada ni condición interna del elemento conductor, las
posibles causas del calentamiento deben tratarse como hipótesis y no como mecanismos
demostrados. En ese sentido, el comportamiento observado resulta compatible con una
condición de contacto desfavorable o con una limitada capacidad de disipación térmica, sin
afirmar fusión, daño material ni falla interna no verificada por los datos.
La propagación térmica hacia el conductor confirmó que el calentamiento se concentró
principalmente en la zona de unión y disminuyó hacia los puntos medidos a 2 cm y 10 cm.
Este patrón fue más moderado en los conectores 221-682 y 221-412, más pronunciado en el
P04-2P y en el empalme, y severo en el conector genérico. La lectura de estos gradientes
debe mantenerse como comparación espacial de temperatura superficial, no como medición
directa de flujo de calor, debido a las limitaciones propias de la termografía infrarroja y a la
influencia de factores como emisividad, distancia, orientación de captura, carga aplicada y
condición superficial del material. Aun con esta limitación, los gradientes aportaron
evidencia complementaria para diferenciar un calentamiento localizado moderado de una
concentración térmica severa con propagación apreciable hacia el conductor [24].
En términos prácticos, los resultados muestran que la continuidad eléctrica inicial no
garantiza una respuesta térmica equivalente entre métodos de unión. Todos los sistemas
permitieron la circulación de corriente durante el ensayo, pero no todos mantuvieron una
evolución térmica compatible con operación sostenida bajo la demanda aplicada. Esta
observación es relevante en instalaciones de baja tensión, donde una unión puede operar
sin falla inmediata y, aun así, desarrollar calentamientos localizados capaces de acelerar el
envejecimiento del aislamiento, modificar la presión de contacto o incrementar la resistencia
local con el tiempo. Por ello, la evaluación de una unión no debe limitarse a verificar
continuidad, ajuste mecánico inicial o ausencia de falla instantánea, sino considerar su
comportamiento térmico bajo carga y su compatibilidad con la corriente de operación del
circuito.
Los resultados deben interpretarse dentro del alcance experimental definido. La medición
termográfica registtemperatura superficial aparente, no temperatura interna del punto
de contacto. Además, el estudio evaluó una configuración específica de montaje, un calibre
de conductor, una tensión de alimentación y un periodo de operación de 120 min por
condición. Cada condición experimental se ejecutó una sola vez, sin réplicas
independientes, por lo que los resultados no permiten estimar dispersión estadística ni
reproducibilidad intermontaje. Estas condiciones permiten una comparación controlada
entre sistemas de conexión, aunque no sustituyen ensayos de vida útil, ciclos térmicos
repetidos ni mediciones directas de resistencia de contacto. Para fortalecer la validez externa
de los hallazgos, futuras investigaciones deberían incorporar repeticiones por tipo de unión,
análisis de dispersión entre montajes, envejecimiento térmico por operación prolongada,
medición eléctrica directa del contacto y evaluación física posterior de los elementos
sometidos a carga.
Novasinergia 2026, 9(2), 196-213 211
5. Conclusiones
La evaluación experimental mostró que los sistemas de conexión desarrollaron
respuestas térmicas superficiales diferenciadas aun cuando fueron sometidos a condiciones
eléctricas comparables. Las corrientes de fase y neutro se mantuvieron en rangos
equivalentes para cada escalón de carga, por lo que las diferencias térmicas observadas
reflejan el comportamiento relativo de cada método de unión dentro de la configuración
ensayada. Este resultado confirma que la continuidad eléctrica inicial no es suficiente para
valorar el desempeño operativo de una unión en circuitos monofásicos de baja tensión.
Los conectores 221-682 y 221-412 presentaron el comportamiento térmico más estable del
conjunto experimental, con las menores elevaciones térmicas, tasas medias de
calentamiento y gradientes hacia el conductor bajo 2400 W. El P04-2P se ubicó en una
condición intermedia, mientras que el empalme de derivación presentó una condición
intermedia alta. Esta diferencia muestra que el empalme evaluado, aunque funcional por
continuidad eléctrica, fue más sensible al calentamiento superficial bajo operación sostenida
que los conectores de mejor desempeño.
El conector genérico concentró la respuesta térmica más desfavorable. Bajo 2400 W alcanzó
una temperatura superficial final de 85,1 °C y una elevación térmica de 66,1 °C, con una
corriente aproximada de 19 A. Aunque esta corriente se mantuvo por debajo de la corriente
asignada declarada de 25 A, la temperatura final alcanzó prácticamente la temperatura
máxima declarada de 85 °C. Por tanto, su uso bajo condiciones semejantes requiere cautela
técnica, no por exceder su corriente asignada, sino por la severidad térmica registrada
dentro del rango de corriente declarado. Este resultado no demuestra fusión, daño interno
ni falla material, pero evidencia una condición térmica desfavorable bajo la configuración
evaluada.
La propagación térmica hacia el conductor mostró que el calentamiento se concentró
principalmente en la zona de unión y disminuyó hacia los puntos medidos a 2 cm y 10 cm.
Esta distribución respaldó la misma jerarquía observada en el punto de conexión, pero
aportó una lectura adicional sobre la severidad espacial del calentamiento. En consecuencia,
la evaluación de uniones eléctricas no debe limitarse a la temperatura máxima registrada,
sino integrar la evolución temporal, la tasa media de calentamiento y los gradientes térmicos
hacia el conductor.
El alcance del estudio queda limitado a una evaluación termográfica superficial, con
conductor de cobre calibre 12 AWG, alimentación monofásica de 127 V, duración de 120
min por condición y ausencia de réplicas independientes. Además, no se midieron
resistencia de contacto ni caída de tensión localizada. Por ello, los resultados deben
entenderse como una comparación controlada entre sistemas de conexión bajo la
configuración ensayada. Estudios posteriores deberían incorporar repeticiones por tipo de
unión, ciclos térmicos sucesivos, mayor tiempo de operación, medición directa de
resistencia de contacto y evaluación física posterior de conectores y empalmes.
Novasinergia 2026, 9(2), 196-213 212
Contribuciones de los autores
Conceptualización, R.D.T.C.; metodología, R.D.T.C. y L.R.M.V.; validación, R.D.T.C.,
L.R.M.V. y G.S.A.C.; análisis formal, R.D.T.C.; investigación, R.D.T.C., L.R.M.V. y G.S.A.C.;
recursos, R.D.T.C. y L.R.M.V.; curación de datos, R.D.T.C.; redacciónpreparación del
borrador original, R.D.T.C.; redacciónrevisión y edición, R.D.T.C., L.R.M.V. y G.S.A.C.;
visualización, R.D.T.C.; supervisión, L.R.M.V.; administración del proyecto, R.D.T.C. Todos
los autores han leído, revisado y aprobado la versión final del manuscrito.
Conflicto de Interés
Los autores manifiestan que no existe ningún tipo de conflicto de interés, ya sea,
financiero, personal o académico, que pueda influir en los resultados y conclusiones de este
estudio.
Declaración sobre el uso de Inteligencia Artificial Generativa
Durante la preparación de este manuscrito se utilizó ChatGPT (OpenAI) como
herramienta de inteligencia artificial generativa únicamente para apoyar tareas de revisión
gramatical, ortográfica y verificación de formato. No se empleó para generar datos
experimentales, realizar análisis, interpretar resultados ni elaborar conclusiones. La
interpretación de los resultados, la discusión, las conclusiones y la versión final del
manuscrito corresponden exclusivamente a los autores, quienes revisaron, verificaron y
aprobaron el contenido final.
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